Quinto día de expedición: Rio Cañete, segunda parte
Comenzamos el día con el desayuno en el hotel; el café con leche es entendido aquí como leche con café. Te sirven un tazón de leche con una jarrita de café concentrado (café pasado le llaman). Paramos a echar gasolina en el pueblo. Un señor sacó dos cubos enormes llenos de combustible que introdujo en el depósito del coche con ayuda de un colador gigante. Río arriba, mas alto que el día anterior, la carretera se encontraba en obras, tuvimos que parar un par de veces y esperar a que terminaran de transportar todos los materiales y reabrieran de nuevo la circulación. Encontramos esta vez la población de habrochaites que buscábamos el día anterior, y pasamos gran parte de la mañana recogiendo muestras.
Comimos en Yauyo, casi todo el pueblo estaba en reconstrucción de carreteras. Solo había un restaurante según nos dijeron y la especialidad era la comida china, aunque también servían los platos peruanos tradicionales tales como lomo salteado y bistek con papas. Mientas buscábamos donde comer vimos otra población de S. habrochaites cerca del cementerio, así que al terminar de almorzar regresamos allí para muestrear. El tamaño de los abejorros era enorme y Phillip y Bruce consiguieron capturar algunos de ellos con el cazamariposas. Esa noche terminamos las polinizaciones de las plantas recogidas en campo y dormimos de nuevo en el hotel Río Alto de Lunahuaná.








































